Posts Tagged ‘perros’

Madrid, Madrid, Madrid

04/04/2012

Alma de Ceesepe late muy dentro de ti.

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Nube y la noche de Agosto

11/09/2011

El día que deje de comer animales Nube no había nacido y en el Alaska me zampaba una hamburguesa completa con una cerveza de barril, junto al ventanal que da a la calle Maestro Marquina, esquina Moncasi. Nos había llamado Eva pasado el mediodía, no sé si a nosotros o a Pablo y Almu, pero cuando hizo la llamada s.o.s. los cuatro estábamos por pura coincidencia juntos, paseando con Simba por el centro, que todavía era una joven urbanita sin hijos. Claro que Pablo y Almu tampoco eran padres entonces. Pronto se irían a vivir a Gallur y tendrían a Lucas Skie Walter, pero esa fue otra historia.

 

La llamada de Eva se trataba de una cuestión de fuerza -los padres de Eva acababan de jubilarse y habían decidido vivir en pleno campo, en una pequeña casa con pozo y placas solares, terreno para frutales y huerto y a diez minutos de la ciudad y dos de sus hijas-. Eva y sus padres no podían levantar del suelo a Niebla, enferma, preñada y agotada, una mastina de unos cuarenta kilos con una fuerte infección y un parto por delante.

 

Pablo y yo no somos Hulk Hogan, Pepe, el padre de Eva, tampoco, pero con una manta solucionamos enseguida el problema de subir a Niebla al maletero y salimos zumbando a urgencias veterinarias. Casi no tengo casi nada en mi memoria de aquel tiempo en la clínica, solo recuerdo un animal exhausto, una masa de pelo blanco tumbada y jadeante sobre la mesa de acero. La dejamos allí. No sé si alguien se quedo con ella aparte de los veterinarios.

 

Ahora que lo pienso, es posible que aún no hubiéramos comido, que fueran las cuatro o las cinco de la tarde y que aun no hubiéramos tenido tiempo para ello. Giramos la esquina a la izquierda, la siguiente a la derecha y nos metimos en la taberna para tomar algo y hacer tiempo. No recuerdo lo que pasó después, lo que hicimos al salir del Alaska, pero jamás olvidaré que allí comí mi último trozo de carne, y no lo digo como una añoranza, lo digo como un triunfo contra el egoísmo y la barbarie hacia los animales. Le dije a Nuria: esta es la última hamburguesa que me como, y fue cierto. Pocos años después dimos el paso al veganismo, nada del otro mundo, es algo que puede hacer cualquiera.

 

De Niebla nació Nube, la que disfruta de la noche de agosto tumbada en la oscuridad. Su madre ya no está, pero está Pluto, su padre, y Guerrero, su hijo. También hay una pata y tres gallinas que por su edad casi no ponen huevos, pero que son bienvenidos cuando llegan. Gallinas que morirán por vejez, como mis abuelos, como la madre de Nube, como lo haremos seguramente nosotros, y no por falta de productividad como si fuesen una máquina inservible. Mientras fotografiaba a Nube en la noche de agosto, con Pepe, Eva y Nuria a mi izquierda, ellas dormían en su gallinero y el aire cálido de los campos que nos rodeaban se refrescaba ligeramente mientras avanzaba la noche.

 

 

La pasión de Lola

17/12/2010

No sé que es lo que realmente apasiona a Lola, si sus muñecos o el relleno que les extrae con ansia por la nariz y las orejas.

Llegó agosto

04/08/2009

Dicen que se abandonan animales durante todo el año, no solo en agosto. Unos doscientos mil.

Este es Ron. Tuvo mucha suerte. Un beso a Arancha, su dueña.

RON_RJa

Doscientosmil cada año

22/08/2008

Mirada limpia

17/02/2008

He iniciado un blog. Es eso donde tú pones cosas cada día, o cada semana, o cuando te da la real gana, como mensajes en botellas a los que nadie prestará demasiada atención ni falta que hace. Sin embargo se me antoja trascendente a pesar de que creo que no hay nada trascendente en la vida salvo pasar por ella, y cuanto menos ruido hagas, mejor. Pero estamos empeñados en hacer ruido, y quien dice ruido dice blogs o lo que quiera que sea.

He sido poco original y he iniciado un blog fotográfico, o de fotografías, como prefiráis. La letra, tecla a tecla me cuesta demasiado.

Una fotografía, la primera, es la mirada limpia de Simba. Sé que parece triste, pero eso debe de ser algo característico de muchos perros, de la especie que más tuvo que soportar al hombre, porque Simba no es triste ni de lejos. Ella es el ser más bueno y puro de este asqueroso mundo. Adoro a Simba. Esta vieja amiga nació hace ahora casi diez años, mientras yo salía de las listas del paro y comenzaba a conocer a mi mujer, Nuria, la chica más guapa de la ciudad, y con ella a mis chicos, sin duda lo mejor de esta vida.

Diez años ya pueden dar para un blog fotográfico porque la fotografía tiene la particularidad de ser siempre pasado y además estático. Así que será un blog hacia atrás los días suaves y hacia delante los días de dedo nervioso en el disparador de la cámara. Algunas fotografías no serán fáciles de entender porque la imagen tiene más de sentimiento que de razón, estas son el producto de intentar ver este mundo con otros ojos. Si no gustan, pues a otra cosa. También estarán algunos de los chicos que van cruzando por la protectora, no podía ser de otra manera.

Este blog es un homenaje a todo lo que más quiero y a todo lo que más odio. Poco a poco, foto a foto iré montando este puzzle extraño que baila en mi cabeza, y si algo sale que merezca la pena, mejor.

Estáis invitados a asomaros cuando os apetezca.

Jose.


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