Me gusta el silencio de la casa mientras esperamos que Nuria vuelva del trabajo. La luz azulada, casi de noche, que todo lo aquieta. Sentado en el baño miro el salón. Runrún me saluda y se acaricia con las patas del trípode. Edi duerme. La cena está en la encimera.
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Junio 14, 2008 a las 10:09 am |
Buen perchero, si señor.